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El olor a leña, Boby – Por Arq. Andrés Angelero

El arquitecto suizo Peter Zumthor (ganador del premio Pritzker y reconocido por su “arquitectura sensorial”) diseñó en 2007 la Bruder Klaus Field Chapel ubicada en Mechernich, Alemania. Para su construcción se colocaron meticulosamente más de 100 troncos de madera que hicieron de encofrado interno. Una vez pronto el hormigón, se prendió fuego el interior durante tres semanas usando la estructura de los troncos como combustible. A posteriori de incinerar: la madera calcinada se separó del hormigón dejando con su contracara un aspecto de bosque con tonalidad negra carbón y conformando así el ambiente. Durante un largo período se conservó el olor a madera quemada, cualidad importante para los visitantes que acudían a la capilla con el anhelo de experimentar sensorialmente el cúmulo de particularidades que generalmente presentan las obras de Zumthor.

900px-Install-a-Portable-Air-Conditioner-Step-10En Uruguay, cada barrio trae consigo, forjada en sus inicios, una propia impronta urbana y arquitectónica que con el paso del tiempo muta según los intereses de los lugareños, entre otros factores. En los barrios residenciales principalmente, existe un sello característico: aquel que involucra las estufas a leña en los hogares, que a través de su chimenea alteran el entorno. ¿Cómo es que una chimenea logra alterar ese entorno, el barrio? Esas aparentemente inexpresivas chimeneas que pasan desapercibidas, se pueden captar con mayor intensidad si se presta atención. Porque además de poder divisarlas a simple vista, se logra palparlas, sobretodo en invierno que se percibe con fuerza ese humo, ese olor a leño que flota en parte del aire montevideano, casi que se puede saborear.

Alfredo Zitarrosa también le cantó a ese olor a leña: “Viste que olor dulce tiene, como arde bien; reseco y pintado huele, al tiempo que fue. Que el olor a leña Boby te haga feliz, sólo es humo que la sueña, gris negra y gris”.

Muchas veces el olfato (al igual que otros sentidos) despierta recuerdos y nos traslada a ciertos lugares en la memoria, y quizás sea por eso que distinguimos alguna fragancia. Personas han hecho kilómetros con tal de percibir esa singular esencia en la Capilla de Zumthor. Acá contamos con muchísimas chimeneas arrojando humo y ofreciéndonos ese dulce olor a leña. Nuestro propio aroma a quemado invadiendo el ambiente. Las urbanizaciones y su arquitectura no sólo se disfrutan y perciben con los ojos.

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